La histórica frase de Madame Roland (devolvámosle su nombre de ciudadana libre: Marie-Jeanne Phlipon) ¡Oh, Libertad!, ¡cuántos crímenes se cometen en tu nombre! es una perfecta descripción de ese momento, lamentablemente repetido en la historia humana, en el que algo o alguien usa la palabra y el concepto de libertad para rotular o etiquetar los disparates que comete. Es una palabra extraordinaria que, en líneas generales, la gente ama, pues se opone a la imposición y al abuso de todos por unos pocos. En líneas generales quiere decir que, siguiendo el camino trazado por Erich Fromm en su popular título de un libro histórico (best-seller universal) El miedo a la libertad, hay mucha gente que teme sentirse libre y tomar decisiones libres. Siempre me gustó más el título que el libro en si mismo.
La histórica frase es perfectamente aplicable al caso gallego, en el que un políticamente desconocido líder de la derecha ganadora el 1 de marzo (ganó un escaño más aunque perdió en votos populares, y esto siempre lo olvida el actual presidente) se ha dedicado desde que accedió a la gobernación, y casi en exclusiva, a anunciar (en nombre de la libertad, por supuesto) la derogación de una serie de normas bajo la forma de decreto o leyes relativas a la normalización lingüística, que era lo que Fraga primero, y el Bipartito después, estaban haciendo desde hace años, siempre con el criterio de recuperación del idioma nacional de Galicia como primer objetivo, pues el castellano no corre el menor peligro y una gran parte de la población lo habla o posee la competencia de hacerlo, amén de que la práctica totalidad de la sociedad mediática está en castellano. El criterio de recuperación es el criterio básico que recomiendan todas los foros internacionales con capacidad para juzgar estos procesos. Pero el criterio de recuperación, y tratando de legislar de forma convincente para todos, se sustituyó (Fraga y Bipartito) por el criterio de corrección política: no a la inmersión, sí a la división en dos de las asignaturas (gallego/castellano). Esto quizá no era científicamente suficiente para recuperar la lengua, pero es lo que había y era una solución viable. El PP pos-Fraga (Núñez Feijoo, un hombre empeñado en acabar con el gallego sin no mucho disimulo, lo que hay que agradecerle) no firmó ese decreto de regulación de las leyes de Normalización del PP clásico (Fraga) que propuso y votó el Bipartito. No aceptaba ninguna posible discriminación positiva (es la línea que marca la comunidad científica para las lenguas en declive) en ciertos supuestos del decreto. Ahora va a derogar ese decreto.
Aquel supuesto centrista resultó ser un radical que se colocó rápidamente a la derecha de Fraga, cuya ruralidad lo defendía de estos abusos “libertarios” (perdón a los libertarios) de Núñez Feijoo, que no son otra cosa que el intento de la facción más cutre de nuestra burguesía por hacerse con el poder simbólico de Galicia de forma definitiva y eliminar cualquier vestigio de diferencia, en línea con la actual deriva política del PP hacia la derecha más extrema, entre cuyas obsesiones está el absoluto unitarismo del estado (y la lengua). La fortaleza de las opciones catalanistas (PSC incluido, que siempre fue una fuerza catalana) hizo inviable esa estrategia en Cataluña, pero la debilidad de las opciones de oposición tras una derrota reciente hace posible ensayar en Galicia la liquidación de hecho del idioma.
Los que se oponen a las prudentísimas estrategias Fraga/Bipartito o a cualquier otra solución de esa clase no lo hacen en nombre de libertad alguna, que jamás han defendido en su inmensa mayoría: se oponen desde la idea de domino de un idioma sobre otro, idea de dominio que se camufla con la farsa del bilingüismo: en Galicia, los que realmente son bilingües son los gallegohablantes, que tienen competencia en ambas lenguas en la mayor parte de los casos.
Todo una gran farsa que nos sitúa ante el deber de denunciarla y desmontarla. Cada vez hay más gente en este proyecto regenerador, gente no siempre de partido, gente con frecuencia no muy ideologizada, gente sensible que ahora se da cuenta de lo que significó su voto o su no voto el 1 de marzo. Gente que va a mostrar más pronto que tarde su actitud ante el problemaa, como lo mostraron las 45.000 personas que acudieron el 17 de mayo a Compostela, muchas de ellas castellanohablantes, como cuentan los que allí estaban, y eso es extraordinariamente significativo y esperanzador. Decía Feijoo aquí en Madrid: «Sería muy bueno para todos que de tres comunidades autónomas donde ha surgido el debate, en al menos dos nos pusiésemos de acuerdo el PP y el PSOE para volver a la normalización lingüística abandonando la imposición lingüística». Pero lo que él se está cargando no es ninguna imposición lingüística, son leyes y decretos en su mayor parte consensuados con el PP en tiempos de Fraga: es, exactamente, la Normalización Lingüística, que así se llamaba a aquel proceso que Núñez y un PP que rompe de hecho con su base rural han echado a perder.
Se cadra estamos a olvidar a toda esa xente, nacida en Galicia, que vive en Galicia, e que, mais que lles pese a alguns, tamen son galegos (polo menos ata que o nacionalismo galego dexenere en nazionalismo puro) e que empregan o castelan como lingua vehicular por seren a sua lingua nai (incrible, pero hai moitos que sonche asi, aqui, veciños nosos). Podemolos convencer, pero polo de agora, os resultados son manifestos (electoral e realmente).
Os ultimos anos, con Bipartito ou con Fraga, non o fixemos. Tratamos de meterlle na cabeza aos nenos que na familia falan castelan (eses depravados inimigos do pobo), algo asi como que a él, heterosexual declarado, tiñanlle que gustar os outros nenos (hala, por decreto lei votado no parlamento), e non só iso, se non que ademais tiñalle que gustar alguen como Carlos Pumares, e claro o neno e os pais, non colaron (”malditos inimigos do pobo” que diria Lavrenti Beria). A opcion sexual é algo íntimo, supoño que a opcion da lingua tamen, pero alguns ainda non o queren entender, e asi estamos, nin realpolitik, nin lamentos, nin nada, só a longa travesia do deserto…
Nadie se olvida de si mismo, nadie se olvida de nadie, solo queremos sdaklvar la lengua
Estimado Fermín,
Sólo nos queda la esperanza, sujeta al arbitrio de la más estricta contingencia. Sin la potencia de una alternativa política, empresarial o instituicional factible a esta derecha rancia y naciolista (española) estamos expuestos a el buen augurio de 45.000 almas clamando por la decencia y el orgullo.
Pero esta situación se hace muy dura, por lo menos para mí. Si todo está sujeto al ánimo de nuestra ciuidadanái, y sólo de aquella teóricamente mobilizable, entonces recémosle a san Antonio y que sea lo que Dios quiera.
Necesitamos urgentemente el concurso del PSOE y de su periferia.
http://galiciapolitica.blogspot.com/2009/06/el-psoe-en-la-encrucijada.html
Fermosísimos os dous últimos post, gracias pola beleza que deitas na túa bitácora.
Si, precisamos do PSdG, ese que leva 3 meses denostando a sua parexa electoral, e que anda a dinamitar os pactos locais (é que pensan que poden gobernar en solitario, meus probes…). Quedo coa idea de San Antonio, porque visto o calado do electorado de esquerdas, vou terminar abrazando a fe nun mosteiro illado.
Hala, unha perta.
Carlos, o PSdG virá, sen dúbida, e xa está andando. Non pode ser e eu non o creo que sexa a periferia mais carca do PSOE. Non e así e os feitos o van ir dicindo.
Haberá moitas sorpresas e haberá no idades extraordinarias de aquí a Nadaal. Saude
Síntoo, non ten que ver co tema (ou si), pero hoxe xa me parece definitiva a ida de olla absoluta do señor Pedro J., “Yo Acuso”. Comparándose con Zola, inda por riba.
Jodeeeer! ¡Pero non se pode facer algo ante tanta infamia! España, se a dereita volve ao poder, vai camiño de converterse na nova Italia
E volvendo ao tema, si que me parece que o PSdG está camiñando pouco a pouco cara a defensa do galego. As últimas declaracións así o amosan
O PSdeG evos moi hipócrita, usa o galego só canda está na oposición; mirade senon o que ocorre no concello da Coruña, cun bipartito no que os socialistas boicotean a política lingüistica do seu socio BNG.
Veño de escoitar o programa da radio galega ABERTO POR REFORMAS, xa non está Xurxo Souto, e nada de música galega, todo en inglés (será un adianto do famoso trilingüismo?). U-la súa sinopse: “Un lugar de encontro para os estilos musicais máis variados, unidos polo nexo da lingua galega. Xurxo Souto dirixe e presenta o programa, que os domingos presenta Vituco Neira”?.
Imos cara atrás. Catro anos non foron nada.
Un ouvinte doido.
Inacio
É claro que os medios de comunicación galegos visualizan máis nidiamente, e o seguirán a facer, o tremor do involucionismo. Na tertulia matinal da Radio Galega dos venres fala, polo PP, Mª José Bravo, unha muller que ata dixo que o seu partido se equivocaba coa política lingüística verbo do galego. O venres o seu substituto -hoxe volveu repetir- foi o bulldog de Fraga, o señor Xaime Pita, que polo que se ve segue en moi boa forma.
Temos dúas ferramentas básicas que xogaban en prol da nosa lingua a Lei de Normalización lingüistica e o plan de Normalización Lingüistica aprobadas por unanimidade no Parlamento, agora tentan trocan acordos que coidábamos firmes aceptando presións de colectivos minoritarios co único mérito recoñecido de ter por altofalante á prensa máis reaccionaria, alérxica a todo o que non soe a castelán. Fanse chamar bilingües cando os únicos que portan ese título son os galegofalantes. De todos e coñecida a “figuración” bilingüismo harmónico, iso que é? o castelán empurra e agora o PP axuda, o que moitos non aceptan é que o galego sexa lingua de poder, de educación, de administración, de cultura. Nin un paso atrás!.
Seguimos
[...] Xunta, que quiere representar, sobre todo, a ese sector. He dedicado muchos post a este problema (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15. 16), que vamos a afrontar con absoluta [...]
[...] da enquisa contra do galego do goberno Feijóo. Paga a pena ler os artigos de Fermín Bouza La libertad como pretexto e de Juan Varela Monolingüísmo. Estas suxestións atopámolas no blogue [...]
[...] es del agrado de una mayoría de la población, que así lo está mostrando fehacientemente. La obscena explotación de la idea de libertad para acabar con el idioma gallego no es de recibo se mire por donde se mire, y no hay una sola [...]
[...] en nombre de ese uso impropio de conceptos que se tergiversan para su mal uso: conceptos como el libertad, sobre el que ya hice algún post, como también lo hice sobre el de igualdad. En Cataluña se ha [...]