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29 Abr 2009Observando esta imagen (pulsar para verla bien), que es un gráfico de la evolución de los cuatro temas principales de la Agenda Pública, vemos como entre los dos temas principales (Paro que va en rojo, Problemas Económicos que va en negro) y los dos siguientes (Terrorismo-ETA que va en amarillo, Inmigración que va en azul) hay un hueco importante. Y si pusiéramos el resto de los temas encontraríamos otros huecos entre ellos relativamente relevantes. Vamos a dejarlo en estos cuatro primeros, suficientes para mostrar el escalonamiento de la relevancia y su significado: vemos un claro bloque económico directo y un bloque mixto, más político que económico. Lo relevante es la primacía de lo económico en este momentos, y esto determina la comunicación pública de los partidos. Y dentro de lo económico, el tema estructural de la Agenda Pública por excelencia: el Paro. Si no hubiera crisis económica el Paro seguiría ahí, y estaría más bajo en la Agenda Personal (no llega a todo el mundo, sólo a una minoría). A veces cae un poco, pero siempre saca la cabeza entre los primeros temas: es el miedo central en este país, y está señalando a cambios estructurales importantes para mejorar la estructura económica general, que no acaba nunca de situarse en línea con la media de los grandes. Se situará más pronto que tarde, y esta podría ser una de las cosas positivas de la crisis. Pero no debe ser un proceso traumático dirigido por los mismos que crearon los graves problemas mundiales. Algo está cambiando al respecto: el liderazgo del mundo, entre otras cosas.6 Comentarios
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28 Abr 2009
Las cifras de la autoubicación ideológica son las cifras directas de los barómetros del CIS, sin ninguna clase de ajuste, que no considero necesario, aunque la escala 1-10 que usa el CIS no sea la mejor escala posible para medir la autoubicación. El CIS sí hace un reajuste de la cifra.
El avance de resultados del barómetro del CIS de Marzo de 2009 (estudio 2794), realizado del 4 al 12 de marzo, vuelve a una autoubicación media más cercana al ciclo PSOE de autoubicación (ver imagen abajo) y vuelve a un recuerdo de voto que también muestra cierta caída para el PP (de 22,2 a 21) y una estabilidad e incluso un pequeño repunte para el PSOE (de 32,2 a 32,6). La mala (y muy mala) percepción de la situación económica y de la situación política sube unas décimas. El Paro (1), Los problemas económicos (2), el Terrorismo-ETA (3) y la Inmigración (4) siguen a la cabeza de la Agenda Pública.
En resumen, hay cambios muy menores que mejoran un poco la situación del PSOE frente a un PP que aparece a la baja en ese momento. Ha pasado mes y medio de ese barómetro, y quizá las cosas ya han cambiado. Con eso y con todo, serán las elecciones europeas las que nos muestren el estado de los electorados, más que el estado de los partidos, que también, aunque son los electorados los protagonistas en unas elecciones que se presentan, en principio, como de baja participación. La encuesta del Publicopio de Público daba al PP una ventaja estimada de 2,3 puntos. Poca cosa para dar por cerradas las elecciones europeas, teniendo en cuenta que el PSOE suele mejorar sus porcentajes o recortar distancia en campaña. Pulsar:
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27 Abr 2009
Una revolución laica, en el sentido que da Josep Ramoneda al concepto en su artículo La bolsa identitaria, no puede ser ya una degollina de curas y monjas ni la persecución de Doña Urraca y Xelmírez (ver, sobre todo, 271 en adelante), desnudos por la catedral y la tierra enfangada de Santiago (qué espectáculo, por cierto…nadie hará una buena película con esto?), ni nada de ese orden. Es más dura: consiste en desacralizar los discursos y hablar a calzón quitado, devolviendo a las cosas sus exactas aristas y encarando el mundo real sin mayores negaciones: Mientras los Estados nacionales no se cuestionen a sí mismos, y admitan que los sentimientos de pertenencia ni se imponen, ni se prohíben por decreto, no avanzaremos en la construcción de Europa; del mismo modo que, si cada vez que Cataluña negocia con el Estado, se acusa a los gobiernos de turno, por ambos lados, de venderse la patria por un plato de lentejas, el Estado autonómico acabará con un cortocircuito. También en política necesitamos una revolución laica.
En realidad esa es la tarea de la gente llamada intelectual, gente a la que pagan por alguna forma de pensar y quizá por difundirla. Se supone que lo importante no es tanto acertar en los análisis y diagnósticos como ejercer y enseñar a ejercer el oficio de la mirada y de la crítica, oficio complejo pero vital para la razón humana. Tampoco es importante que el intelectual tenga coincidencias políticas con otras gentes, y así debe expresarlo, ni que se equivoque, que el error es parte de la verdad cuando se encuentra en el camino del ejercicio de la búsqueda. A veces cuesta ejercer ese oficio y estar a la altura de la realidad, y hay gente a la que le cuesta por principio: ejerce la permanente construcción de medias verdades, y eso es ya una forma estable de vida. Una revolución laica es aquella que nos devuelve la materia de las cosas, y con ella la posibilidad de hablar del mundo sin necesidad de adorarlo. Hablar, simplemente: contar lo que vemos y someter lo que sentimos al orden de la inteligencia crítica. El discurso político así concebido, desde el laicismo de esa inteligencia crítica, no opera en el puro nivel de la venta o mercadeo: es un ejercicio de proximidad inteligente que los electorados premian: se sienten tratados también como seres inteligentes y críticos.
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26 Abr 2009Después de esta crisis que estamos sufriendo, cuyas consecuencias en todos los órdenes (no sólo en el económico) aún no conocemos más que en sus inicios, y cuya capacidad de destrucción aún estamos viendo, ningún partido, líder, país o ideología volverán a ser lo mismo. Parece acabarse esa versión irrelevante de la socialdemocracia que era perfectamente intercambiable con cualquier otra ideología a su derecha, a cuyo frente, o en lugar relevante, se ponía con alguna frecuencia al más golfo del pueblo, por aquello de que los golfos se entienden mejor con la derecha y es bueno estar a buenas con los que realmente mandan, que siempre son los de derechas, más allá de la retórica democrática. Esta es la versión más pesimista de lo político que uno puede encontrar por ahí, sumando lo peor de unas y otras versiones más o menos anarquistas que habitan en el legendario bastante explícito del pueblo llano y aún de las clases pudientes e ilustradas. Los sociólogos nos tropezamos con frecuencia con versiones parecidas en los trabajos cualitativos, sobre todo en los grupos de discusión o focus groups sobre cuestiones electorales y políticas, que acaban pareciéndose a lo que debía ser una sesión política en la Columna Durruti durante la guerra civil. Ese discurso es dominante, y es la ideología popular de fondo de la democracia en que vivimos. A veces esos anarquistas (pongan comillas) votan al PP, otras al PSOE y otras al resto de partidos del arco hispano-periférico. Pero su ideología de fondo es la misma.
Pensaba yo en todo esto tras algunos años haciendo grupos de discusión y escuchando las mismas cosas de ese orden, pero lo pensaba en el contexto de la lectura en la prensa de algunas informaciones sobre el PSdG, que es el partido socialista de mi tierra, Galicia, que durante estos días ha tenido que elegir nuevo secretario general y nuevo candidato, por tanto, a la presidencia de la Xunta. Un hombre, pues, con grandes probabilidades de dirigir un gobierno gallego en no mucho tiempo. Y pensaba en si este hombre, al que no conozco, sería el golfo del pueblo, sería un hombre pragmático sin grandes dubitaciones ideológicas, sería la honestidad personificada, o quizá la misma inteligencia política en marcha, que es lo que necesitamos en una tierra al borde de perderse por los barrancos de la mediocridad o de la vulgaridad, renegando de si misma, retomando caminos imposibles, negando su propia lengua, y aceptando que la misma FAES se ría sin castigo de sus problemas lingüísticos (acaba de editar un papel lamentable al respecto). Qué será?. No puedo saberlo, pero le otorgo el beneficio no ya de la duda, sino de la fe, que es lo que todos estamos dispuestos a dar a los que asuman tan graves responsabilidades en un momento tan grave.
El hombre, de nombre Manuel Vázquez, se reclama de Ramón Piñeiro, y lo coloca en el PSOE. Ramón Piñeiro, un nacionalista conservador con buena cabeza, preso político en la posguerra, filósofo inteligente y excelente persona, tomaba su vermut los domingos a la puerta de mi casa en Santiago, y allí lo veía yo de niño cuando salía a dominguear. Ramón Piñeiro, decía, fue acusado por los neonacionalistas renacidos (años 60) de no haber hecho lo posible para mantener la estructura del galleguismo histórico. Es un debate de historia política y cultural de Galicia que tiene interés, pero en el que ahora no voy a entrar. Pero puede ir directamente a su propio partido Manuel Vázquez para recordar a Xaime Quintanilla y lo que puede representar en un socialismo netamente gallego en lucha por la dignificación del país.
Pero igual que el BNG, el PSdG ya tiene sustituto y un conato de estrategia (gobernar solos) bastante imposible. Es cierto que todo partido debe pensar en tener una mayoría propia, pero esto se complica para el PSdG en el mapa político gallego si no desaparece el nacionalismo o el galleguismo como tal, cosa que yo no deseo y que él tampoco debiera desear. Porque lo que no va a desaparecer es la derecha, hoy representada por el PP en exclusiva y mañana quién sabe por quién o quienes.
El problema del BNG y del PSdG es el problema de la izquierda en general en estos momentos, al margen de que sea más o menos nacionalista en las nacionalidades: si no hay un debate teórico real, una puesta en valor del pensamiento político, revistas especializadas de los partidos sobre sus debates (el PSOE tenía muchas, que ya no se ven, en Madrid al menos) y una sana y desinteresada repercusión de esos debates en los medios, no hay una conciencia en sus militantes y en sus votantes de la relevancia de defender y votar lo que defienden. Finalmente, buena parte de ellos no saben lo que votan o lo que defienden, apenas una rutina cargada de tópicos y miserias intelectuales.
Si Vázquez fuera el líder adecuado, y Aymerich (BNG) también, entonces se habría abierto una nueva etapa. Es así?. No lo sé, para que les voy a engañar.
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25 Abr 2009A la dura crisis económica se suma la amenaza de pandemia grave de gripe porcina y la escasez de buenas noticias en general. Esto se agrava para los habitantes de Madrid que a las 12 horas de la noche desean ver un informativo no sólo general sino local y ponen el de Telemadrid (no hay otro a esa hora), y allí se encuentran con la selección interesada e interpretada de las peores noticias locales, estatales, continentales, mundiales y galácticas, al menos. Un malestar anímico creciente te invita a salir de aquel raro lugar, casi infernal, en el que se te encoge el alma hasta el hundimiento, pero ese sano impulso de fuga se ve neutralizado por lo atractivo del espectáculo socio-político de una televisión pública usada sin compasión por Esperanza Aguirre (que defenestró en su momento a Germán Yanke, hombre en absoluto sospechoso de socialista o similar, que trataba de mantener alguna dignidad en lo que ya era entonces una televisión muy sectaria pagada por todos los madrileños) para sus fines partidarios y sus estrategias personales. Allí se puso a parir a Rajoy la misma noche de su derrota electoral de 2008, entre otras muchas cosas en esa dirección, pero la víctima habitual suele ser Zapatero, seguido del resto del mundo, en particular de los líderes locales sean o no nacionalistas, y no digamos los nacionalistas. Hay palos a gogó para todos, y nadie sale sin un buen soplamocos propinado por el locutor principal, hombre este que se va poniendo colorado, se va creciendo a medida que habla (mal) de sus enemigos políticos públicos, se le hincha alguna vena, se le encienden los ojos y resopla una barahunda de adjetivos tenebrosos que lo ocupan todo. Pero no habrá nacido hoy en alguna parte un pajarito?, le pregunto al indignado periodista. Nunca me escucha, está muy irritado para oirme.
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24 Abr 2009No parece que haya convencido a buena parte del personal votante o exvotante del Bipartito la salida que el BNG va dando a sus problemas, y tampoco parece que encare un cierto cambio no sólo de imagen sino de objetivos y trabajo político, algo absolutamente necesario para llegar mucho más allá de dónde llega ahora y ocupar espacios políticos mucho más amplios y populares, penetrando en las clases medias y estabilizándose como opción política de forma definitiva. El problema del galleguismo o del nacionalismo gallego ha sido su debilidad estructural en el peor momento posible, el de la guerra civil, lo que le llevó a desaparecer como organización significativa y a dejar al conjunto de la derecha en manos del franquismo, al contrario de otros nacionalismos con más fuerza estructural en aquel momento crítico. El regreso del nacionalismo de la mano, sobre todo, de la UPG y de su organización frentista, el BNG, le imprime un carácter exclusivamente de izquierda al nacionalismo renacido, lo que limita su alcance y dificulta un trabajo definitivo (entre otras muchas cosas en las que había que trabajar) de salvación de nuestra lengua y de mantenimiento de mínimos identitarios y de dignidad comunitaria en esa parte de la población más conservadora, una parte de la cual se pasa con armas y bagajes al espíritu y a la letra de la dictadura franquista, y otra parte más progresista en el ámbito más liberal se queda sin referentes. Los intentos de reconstruir una derecha democrática, antifascista y galleguista nunca fueron adelante. En realidad los que tuvimos actividades antifranquistas raras veces nos encontramos con la derecha en alguna acción política antes de la transición. Al contrario, como adversarios estaban con absoluta frecuencia. Pero también antes de la transición, gentes aisladas de esas ideas, algo más conservadoras que las nuestras, daban ánimos, dinero, y también, eventualmente, algún tipo de cobertura a nuestras actividades. Se sentían cómodos con nosotros aun sin compartir casi nada, salvo el deseo de libertad y la consiguiente confrontación con el régimen. Las bondades de Beiras al frente del BNG derivaban no sólo de su indudable capacidad de comunicar con la gente, sino de la interesante y eficaz perspectiva desde la que lo hacía, que era la de un burgués culto y progresista que podía convencer a tirios y troyanos y ampliar la base social del BNG siempre que se ciñera a una cierta racionalidad trans-ideológica e interclasista, que esos son los objetivos de todo frente bien concebido desde la noche de los tiempos. Y a ese espíritu creo yo que debería regresar el BNG para abrir, junto con el PSdG (de cuyas cosas habrá que hablar también), una nueva esperanza a una base social amplia, pluri-ideológica, galleguista y, en algún sentido más complejo de lo habitual en la expresión, progresista. Es la marea social que Galicia necesita para ir hacia una nueva modernización cualitativa que transforme y enriquezca nuestra economía desde estrategias sostenibles y de claro futuro. Una Galicia que vuelva a retomar su lengua, su naturaleza y su gente más activa y creadora para borrar para siempre sus peores mitos negativos.
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23 Abr 2009Parece que el 12 y el 13 de mayo será el debate sobre el estado de la nación. Será antes de las elecciones europeas (7 de Junio) y es una elección de fechas que busca debate político, preocupación electoral y voto. Es una forma de incrementar las posibilidades de que la gente vote más allá del 34% que el Eurobarómetro dice que declaró que iría a votar hace unas semanas (conjunto de la UE). La participación sigue decreciendo en las europeas, y en plena crisis económica europea y mundial el entusiasmo por salir a votar algo que la gente no acaba de ver cercano ni útil es inexistente y nada indica que pueda cambiar. El PP ha protestado por esto porque piensa que es un ardid de Zapatero para que voten los socialistas al calor del debate del estado de la nación. Bien, en todo caso es un ardid que, si es así, beneficia a toda la democracia. El PP quiere ganar “o sí o sí” como se dice ahora, pero las victorias, incluso las victorias medio cantadas, como esta supuesta victoria del PP en plena crisis y con los electorados retranqueados, cuestan, no son gratis, y tienen su precio en movilización y en estrategia. No se regala nada en estas cosas. Al menor descuido discursivo del PP, Zapatero volverá a pasarles por delante. El debate que se anuncia dará claves importantes sobre el estado no ya de la nación sino de sus líderes. La buena o mala forma de cada uno para analizar y convencer. Zapatero gana estos debates cuando los prepara a conciencia, y eso debe hacer ahora también, tomárselo muy en serio y ponerse al loro, como un escolar a la espera de examen: muchos codos, que nos decían. La idea que transmite el PP de que Zapatero no vio venir la crisis o que se calló como un zorro ante ella (hace ambas acusaciones a la vez, lo cual es contrario a la lógica: absurdo) no ha calado del todo, pero ha calado lo suficiente como para que la gente comience a dudar del antiguo frame “es una crisis internacional” para añadirle “si, pero mal gestionada”: el gobierno ganó la primera batalla de encuadres, y el PP cedió en el suyo (“es una crisis principalmente española, específica”) pero modificó el del Gobierno: “El Gobierno no sabe manejar está crisis internacional”. Zapatero ha de proponer un encuadre alternativo o una revisión de este encuadre. Y debe estar a la altura del tono de su principal adversario, y eso quiere decir que (como ya hizo alguna vez muy positiva para su gobierno) no debe callar ante los agravios directos y contumaces que buscan fijar algún tema o frase deslegitimadora. Las campañas duras y negativas requieren contestaciones rápidas y contundentes.
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22 Abr 2009Cada uno de los ex-presidentes en un acto: Felipe González dando una interesante conferencia sobre Europa en la presentación de Europa en suma, y Aznar reuniendo a su primer gobierno en un acto electoral para apoyar a Mayor Oreja. Ya estamos en precampaña y la gente aún no se ha enterado, pero se enterará, porque las ganas de ganar las europeas que tiene el PP son formidables y acabará por usar la trompeta para llamar a los suyos, el problema es que a lo mejor la oyen también los demás. La foto con Aznar y su troupe no parece ser un gran reclamo publicitario, y como comunicación política potencia una imagen regresiva del PP, una imagen muy del gusto del sector más carca del partido de la derecha. Todo esto, y las palabras de Mayor Oreja sobre el franquismo (una situación de exraordinaria placidez), es material inflamable, y sólo falta que alguien le acerque la cerilla. Quizá es demasiado pronto para eso:las precampañas también queman a los partidos, que llegan a la campaña exhaustos y tocados por sus meteduras de pata pre-electorales.Asistí, como miembro de Europa en suma, a la conferenca de Felipe. Me pareció fresca y con ganas de decir algo serio sobre Europa. Hubo cierto pesimismo de fondo, pero el propio González se encargó de negarlo con diversos autos de fé. En todo caso, la UE debe ser ser muy activa en estos momentos: Pacto Social extendido a todos lo temás clave. Se le nota vivo y con ganas de hacer cosas, y las está haciendo. González es un personaje que dará para muchas tesis doctorales.
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22 Abr 2009
Continuando con lo dicho hasta ahora, en particular en el post anterior, y a la espera de que el CIS publique el Poselectoral de las autonómicas gallegas, este es el cuadro de la intención de desafección hacia el Bipartito por parte de votantes del BNG (casi la mitad) y del PsDG (la cuarta parte) en las autonómicas de 2005. La pregunta era: Después de las próximas elecciones, ¿cree Ud. que sería deseable un cambio de gobierno en Galicia? . Aquí se cruza por autoubicación: son los votantes de izquierda los que anuncian movimientos de voto que no parecen favorecer al Bipartito, y así fue. Es en esas autoubicaciones donde la sensibilidad hacia temas como la lengua es mayor, en el sentido de luchar por ella, no de abandonarla o pedir que se cambie (hacia atrás) el decreto del Bipatrtito. Pulsar sobre la imagen:
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22 Abr 2009No es posible debatir con quien desconoce la realidad del país en el que quiere mandar y que desconoce, en el caso que me ocupa, lo que ocurrió en Galicia el 1M. El señor Jesús Vázquez Abad es el nuevo Conselleiro de Educación e Ordenación Universitaria. En su entrevista de hoy, afirma que tienen votos prestados por la cuestión de la lengua. O sea, ganaron por esa cuestión, y están legitimados para anular el decreto del Bipartito y, de hecho, el de Fraga. Hay que ignorarlo casi todo para decir una cosa así. Si quieren acabar con la lengua pueden hacerlo sin mayores excusas. Ayer explicaba en un post quienes son estos matarifes y por qué actúan así. Y no es fácil llegar a acuerdos con ellos porque su modelo básico es el de mantener un desequilibrio histórico, so pretexto de una imposible igualdad, que conduce a la desaparición de la lengua de Galicia. Es complejo hablar con ellos, pero hay que intentarlo, aunque sea para que nadie piense que no hay voluntad de llegar a acuerdos razonables. El conselleiro debería informarse mejor sobre el 1M: no tienen apenas voto alguno de más sobre los suyos propios, han perdido voto hacia otras formaciones, pierden en voto popular con el Bipartito , y la lengua no aparece por ninguna parte en esta derrota en escaños del mismo Bipartito que gana en votos populares, y al que le han dejado de votar, según intención del preelectoral, gentes entre 5 y 1 de autoubicación, con prioridad cuantitativa de 1 a 4, es decir, gente de izquierda que defiende la lengua. O sea que cambie usted el chip, la gente que le dice eso siempre los ha votado a ustedes. A estas alturas no debe quedar nadie en el campo de la izquierda que quiera, de hecho o de derecho, acabar con nuestra lengua.

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